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AGRUPACIÓN JUVENIL MANOS ABIERTAS
OBJETIVOS GENERALES: En el cultivo de las cuatro dimensiones que hacen madurar integralmente a la persona, nos fijamos unos objetivos generales de todo el proceso evangelizador. Los definimos como capacidades que queremos desarrollar para encontrarnos al final de la acción pastoral con el tipo de persona que es coherente con dicha acción y con todo lo que está diseñado en el proceso: ser libre, vivir la fraternidad, ser solidario y reconocerse Hijo de Dios. Nuestras opciones metodológicas buscan ser coherentes con el tipo de persona que queremos formar. Y se justifican en función de las opciones pastorales y de los objetivos generales o capacidades que queremos cultivar. Por eso damos suma importancia a los siguientes rasgos de la pedagogía marista:
Como elementos dinamizadores, contamos con reuniones semanales, convivencias, celebraciones, acompañamiento, proyecto personal, símbolos de cada etapa y actividades interprovinciales e intercolegiales. Además, en el verano, cada etapa tiene su actividad concreta: campamentos, campos de trabajo, camino de santiago, etc... Hay que destacar que cada una de estas actividades se encuadran dentro de su plan de educación integral. Nuestra opción por la animación se traduce en un partir de la realidad del destinatario, y en la creación de un clima de alegría y distensión, de liberta, de gratuidad que favorezca el propio crecimiento. Consideramos cada persona como protagonista de su propia educación. La maduración se realiza desde las opciones y compromisos que va tomando la persona, acompañados por sus animadores. La animación consistirá en acompañar este proceso en libertad y potenciando las capacidades de cada joven, de cada niño que lo hagan creativo, consciente y responsable de los procesos de crecimiento. Queremos hacer emerger y acompañar dichos procesos interviniendo de manera que se susciten y se generen. La presencia cualifica y la empatía de los animadores para con la realidad de cada persona y la sociedad, junto con el testimonio sencillo de vida comprometida desde el evangelio de Jesús, son elementos imprescindibles para una animación siempre abierta a los impulsos del Espíritu. La animación supone para nuestra Asociación “Manos Abiertas”, un continuo diálogo entre destinatario y acompañante. Crear un clima de escucha atenta a la realidad y al proceso de maduración propio y ajeno. |